Un concierto escénico donde el piano se transforma en un espacio sonoro expandido. Las intérpretes trabajan directamente sobre el instrumento, incorporando cuerdas, maderas, objetos y percusión para generar una paleta tímbrica amplia y sorprendente.
El repertorio recorre músicas reconocibles —clásicas, minimalistas, contemporáneas— reinterpretadas a través de técnicas extendidas. El resultado es una experiencia visual y sonora que invita a escuchar el piano desde otra perspectiva, revelando su potencial rítmico, textural y expresivo.
Pensado para auditorios y teatros, Blanco y Negro propone un concierto cercano, dinámico y accesible, donde la experimentación convive con la emoción.
